La flauta mágica

Sigo con la historia de mi relación personal con la ópera.

Magic Flute Acover

La Flauta Mágica fue una de las primeras óperas de las que me enamoré. Poneros en situación, empiezan a llegar los fascículos de la colección Salvat de la que hablé en otra entrada, y tras varias óperas sobre heroínas que se vuelven locas por amor, que mueren de tuberculosis o a manos de sus amantes, llega a casa el primero con música de Mozart.

Fascinada me quedé al abrir el fascículo y ver el mundo de fantasía que aparecía en las fotos… Me acuerdo perfectamente… Lo primero que veías al abrirlo era esto:

Y después fotos de Papagenos, Reinas de la Noche, escenarios fantásticos… Y tras aquella saturación de amoríos románticos, una historia de cuentos de hadas… Que sí, que la ópera es más compleja que eso y tiene miles de lecturas y es muy simbólica, pero una niña de diez años se queda primero con las aventuras del príncipe que salva a la princesa, del pajarero que le ayuda, la bruja que quiere impedir su felicidad, las pruebas del templo… Teniendo en cuenta que mi libro favorito de aquellas era Las 1001 Noches, con La Flauta Mágica tenía una historia que se acercaba más a mis gustos personales.

En fin que antes de escucharla ya estaba muy predispuesta a que me gustase por la trama. ¿Cómo expresar lo que se siente al escuchar una ópera de Mozart por primera vez? El enamoramiento es completo. La Flauta Mágica es la ópera favorita de mucha gente y esto no es por casualidad. La música deslumbra por su belleza, es más mágica que la historia, todos los personajes tienen arias magníficas, los dúos, conjuntos y coros son maravillosos…

Supongo que le habrá pasado a alguien más, pero después de escucharla yo quería que Papageno se quedase con Pamina. Tamino me parecía un poco pesado, solo se preocupaba de pasar sus pruebas y acababa tratando un poco mal a la pobre chica… En cambio Papageno es un personaje cercano, humano y natural, que ya desde su aria de entrada demuestra su caracter alegre y despreocupado.

La versión que venía en la cassette era, si no recuerdo mal, la de Klemperer con Gedda, Janowitz, Frick, Popp y Berry. Años más tarde descubrí con disgusto que esta versión no tenía los diálogos… mira si me gustaba la ópera que quería oir incluso las partes habladas y eso que no entendía ni jota de lo que decían (si no lo leía en el libreto, claro).

También fue una de las primeras óperas que vi “representada”. Lo digo así entrecomillado porque la vi en VHS (sí soy viejuna). La película era Trollflojten, de Bergman, y se puede ver enterita en el Youtube.

Recomiendo a los que tienen niños el libro de Emanuele Luzzati, un maravilloso ilustrador y animador italiano que hizo una película animada en los años setenta de la ópera. Dirigió también dos cortos preciosos de La gazza ladra y de Pulcinella.

Lo venden en Amazon, el libro y el libro con el DVD.

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